Juguetemania
Juego y desarrollo infantil

Juguetes Montessori y educativos de 1 a 3 años: cuáles valen la pena

La etiqueta «Montessori» se le pone hoy a casi cualquier juguete de madera, y eso no significa nada por sí solo. Lo que sí significa algo es que el juguete lo maneje el niño y no al revés: que tenga un propósito claro, que se pueda repetir mil veces y que el adulto no tenga que hacer nada.

· ·

Cuatro niños jugando en el suelo de un aula Montessori con una torre rosa, pinzas y bloques de madera

Esta guía contiene enlaces de afiliado: si compras a través de ellos, Juguetemania recibe una pequeña comisión sin que a ti te cueste más. No condiciona lo que recomendamos. Cómo funciona

Qué es (y qué no es) un juguete Montessori

María Montessori observó algo que cualquiera puede comprobar en casa: un niño pequeño repite una y otra vez la misma acción hasta que la domina, y mientras lo hace está absolutamente concentrado. El material que ella diseñó servía a eso, y de ahí salen los rasgos que hoy definen a un juguete Montessori de verdad:

  • Lo maneja el niño solo, sin que un adulto tenga que ponerlo en marcha.
  • Tiene un propósito claro y un resultado visible: la pieza entra o no entra, la torre se cae o no.
  • Aísla una habilidad: encajar, abrochar, trasvasar, clasificar.
  • Materiales naturales, agradables al tacto y con algo de peso.
  • No hace nada por sí mismo: sin luces, sin música, sin pilas. El que hace es el niño.

Lo que no es Montessori: un juguete de plástico con botones al que alguien le ha puesto un arcoíris de madera en la caja. Hoy la palabra es sobre todo una etiqueta de marketing, así que conviene mirar el juguete, no el adjetivo.

Qué mirar antes de comprar

  • ¿Puede usarlo solo? Si necesita a un adulto en cada turno, no cumple.
  • ¿Tiene control de error? Que el propio juguete le diga si lo ha hecho bien, sin que nadie le corrija.
  • ¿Le dura meses o semanas? Los buenos se repiten hasta el aburrimiento y luego se guardan y vuelven.
  • ¿Es seguro para su edad? Sin piezas pequeñas antes de los tres años, sin cordones largos sin supervisión.
  • ¿Cabe en su estantería? Un juguete que vive en un armario alto no existe.

De 1 a 2 años: encajar, meter y sacar

La obsesión de esta edad es meter cosas dentro de otras y sacarlas. Todo lo que sirva a eso funciona: encajables de madera, botes con tapa, cajas de permanencia. Los puzzles de madera de piezas grandes son el material estrella, porque encajar una figura en su hueco es exactamente la acción que el niño quiere repetir, con un control de error perfecto: o entra o no entra, y nadie tiene que decírselo.

A esta edad, además, más vale un juguete sencillo que diez complicados. Seis u ocho cosas a la vista, en una estantería baja, y el resto en rotación.

De 2 a 3 años: motricidad fina y autonomía

Aparece la pinza fina y, con ella, el interés por abrochar, cerrar, atar y vestirse solo. Es el terreno de los tableros de actividades (busy boards): cremalleras, hebillas, botones y cordones montados sobre un tablero blando que se dobla como un libro. Trabaja justo lo que a esta edad genera más frustración en la vida real (el abrigo, los zapatos) en un formato donde equivocarse no tiene consecuencias. Y al ser plegable, sirve para viajes y salas de espera.

El libro Montessori de fieltro (quiet book) va en la misma línea pero con más variedad: diez páginas con veinte actividades, de pegar y despegar piezas con velcro a girar ruedas, atar cordones o colocar personajes en la escena. El nuestro es el de vehículos —camión de bomberos, taxi, coche de policía— y los hay con otras temáticas: la granja, la ciudad, los animales. Elige la que le apasione, porque a esta edad el tema lo es todo. Dos advertencias honestas: al principio algunas piezas cuestan de encajar y necesitará ayuda, y las piezas sueltas se pierden con una facilidad asombrosa. Guárdalo con todo dentro y cuenta las piezas al recoger.

Hacia los 3 años: clasificar, emparejar y esperar el turno

Cuando ya domina la mano, llega la cabeza: clasificar por color, emparejar iguales, seguir una secuencia. El dominó infantil de madera es el material perfecto para este momento, porque une dos aprendizajes: emparejar imágenes (visual) y esperar el turno (social). Y tiene un detalle que lo hace durar años: las fichas están impresas por las dos caras, con dibujos por un lado y puntos por el otro. A los dos años se juega emparejando dibujos, sin saber contar; a los cinco se le da la vuelta a las fichas y se juega al dominó de toda la vida. Dos juegos en la misma caja.

Aquí es donde el material Montessori y el primer juego de mesa se dan la mano. Si quieres seguir por ese camino, los primeros juegos de mesa de 3 a 5 años son la continuación natural.

Cinco ideas Montessori que no cuestan nada

  1. Trasvasar: dos cuencos y unos garbanzos (con supervisión). Entrena la muñeca mejor que muchos juguetes.
  2. Bandeja de un solo trabajo: presenta una actividad por bandeja, completa y ordenada. Lo que se ve, se hace.
  3. Rotación de juguetes: seis u ocho a la vista, el resto guardado y cambiado cada dos semanas.
  4. Que participe en lo de verdad: poner la mesa, regar una planta, meter la ropa en la lavadora. A los dos años, eso es el mejor juguete del mundo.
  5. No interrumpas: si está concentrado, no le felicites ni le corrijas. Esa concentración es lo que estamos cuidando.

Nuestra recomendación

Para un niño de uno o dos años, los puzzles de madera: encajar es la acción de esa edad. Para los dos y medio, el tablero de actividades, que ataca la frustración de vestirse solo. Y hacia los tres, el dominó infantil, que hace de puente entre el material manipulativo y el primer juego con reglas. Si te interesa el porqué de todo esto, lo contamos en la importancia del juego en el desarrollo infantil.

Nuestra selección

Los productos de los que hablamos en esta guía, con enlace a su ficha en Amazon.

Motricidad fina y autonomía

1

El tablero de actividades abierto, con cremallera, hebillas, cordones, un reloj de fieltro y engranajes
Nuestro tablero, ya descatalogado; enlazamos uno similar.

Tablero de actividades Montessori (busy board)

BubufelEdad: 2-4 años

Un tablero blando con cremalleras, hebillas, botones y cordones para que los peques practiquen la motricidad fina y la autonomía al vestirse. Se lleva doblado como un libro, así que sirve también para viajes y salas de espera.

  • Trabaja la motricidad fina sin pantallas
  • Ligero y portátil
  • Muchas actividades distintas en un solo juguete
  • Algunos cierres son difíciles para menores de dos años y medio
Ver en Amazon

2

Un libro de fieltro abierto por la página de los vehículos, con el camión de bomberos, el taxi y el coche de policía despegables
El nuestro, por la página de vehículos; enlazamos la versión de la granja.

Libro Montessori de fieltro (quiet book)

MeafengEdad: 1-3 años

Un libro de actividades de fieltro (quiet book) con diez páginas y veinte actividades: piezas que se pegan y despegan con velcro, ruedas que giran, cordones que se atan y personajes que se colocan en la escena. Más juguete que libro, sirve para ratos de concentración tranquila y cabe doblado en el bolso.

  • Veinte actividades en un solo libro
  • Varias temáticas para elegir: granja, vehículos, ciudad…
  • Calidad de dibujos y material
  • Se dobla y se lleva a cualquier sitio
  • Difícil de encajar las piezas al principio
  • El velcro se estropea con el uso
  • Las piezas sueltas se pierden con facilidad
Ver en Amazon

Primeros encajes y lógica

1

Uno de nuestros puzzles de madera de 12 piezas, montado sobre una mesa: un oso sobre el hielo
Uno de los nuestros, descatalogado; enlazamos un pack equivalente.

Pack de puzzles de madera (16 piezas)

Edad: 1-3 años

Un pack de puzzles de madera para los primeros encajes: piezas grandes y gruesas, pintadas con colores vivos, con las que un niño de un año aprende a meter cada figura en su hueco y uno de tres ya monta la imagen entera. Son los puzzles de la etapa de «una pieza, un sitio».

  • Piezas grandes y gruesas para manos pequeñas
  • Madera con pinturas no tóxicas
  • Varios puzzles: uno para cada momento
  • Con dos años y medio ya se quedan cortos
  • Las piezas se pierden con facilidad fuera de su base
  • Marca poco conocida
Ver en Amazon

2

Fichas de dominó de madera colocadas sobre la mesa: unas con puntos azules y otras con dibujos de animales y comida

Dominó infantil de madera

CayroEdad: 2-5 añosJugadores: 2-5

Un dominó de 28 fichas de madera con las dos caras aprovechadas: dibujos por un lado, para emparejar sin saber contar desde los dos años, y puntos por el otro, para jugar al dominó de toda la vida cuando ya cuentan. Dos juegos en la misma caja, y el que enseña a esperar el turno a la mayoría de los niños.

  • Fichas de doble cara: dibujos para los pequeños y puntos para los mayores
  • Se juega sin saber números ni leer
  • Crece con el niño: de los dos a los seis años con la misma caja
  • Fichas de madera resistentes y reglas de una frase
  • Las fichas pequeñas no son para menores de dos años
  • Hay que acordar qué cara se juega antes de empezar, o acaban mezclándose
Ver en Amazon

Preguntas frecuentes

¿Qué hace que un juguete sea Montessori?

Que el niño pueda usarlo solo, que tenga un propósito claro y un resultado visible (la pieza entra o no entra), que esté hecho de materiales naturales y que no haga nada por sí mismo: sin luces, sin música, sin pilas. Un juguete que canta cuando pulsas un botón entretiene al niño; uno Montessori le deja trabajar.

¿Son mejores que los juguetes normales?

No son mejores ni peores: son otra cosa. Un juguete Montessori entrena una habilidad concreta y se agota cuando se domina; un juguete simbólico (muñecos, cocinita, coches) alimenta la imaginación y no se agota nunca. En casa hacen falta los dos.

¿Hace falta comprar juguetes caros de madera?

No. Los principios Montessori funcionan con una caja de cartón, un bote con pinzas de la ropa o una bandeja para trasvasar garbanzos de un cuenco a otro. Lo que se compra es comodidad y durabilidad, no resultados.

¿Cuántos juguetes debería tener a la vista un niño de 2 años?

Pocos: entre seis y ocho, en una estantería baja donde los vea y los alcance. El resto, guardado y en rotación cada dos o tres semanas. Un niño con treinta juguetes delante no elige ninguno; con seis, juega.

Sigue leyendo

  • La importancia del juego en el desarrollo infantil

    El juego es la actividad más importante de la infancia: a través de juegos de mesa, cartas o actividades al aire libre los niños exploran, resuelven problemas y aprenden a relacionarse. Te contamos qué aporta cada tipo de juego y cómo sacarle partido en casa.

  • Puzzles para niños de 1 a 3 años: de madera, encajables y progresivos

    El primer puzzle de un niño no se parece en nada a un puzzle: son cuatro piezas gordas de madera que encajan en su hueco. De ahí a los doce o veinticinco piezas de los tres años hay un camino corto pero con un orden, y saltárselo es la forma más rápida de que el puzzle acabe en el armario.