Por qué elegir un juego de cartas para niños
Elegir un juego de cartas para niños es elegir diversión, aprendizaje y conexión familiar. No ocupa espacio, se adapta a cualquier edad y evoluciona con los peques: el mismo Dobble que a los cuatro años se juega por parejas, a los ocho se juega a toda velocidad. A nosotros nos han acompañado desde nuestra infancia y hoy son una de las mejores maneras de disfrutar tiempo de calidad con nuestros hijos.
Además, los juegos de cartas trabajan habilidades muy concretas: atención y velocidad de reacción en los de observación, memoria en los de parejas, y turnos, reglas y tolerancia a la frustración en todos. Si quieres saber más sobre qué aporta cada tipo de juego, lo contamos en la importancia del juego en el desarrollo infantil.
Qué mirar antes de comprar un juego de cartas infantil
- Edad real de juego. La caja suele decir «a partir de 4» cuando en realidad funciona bien a partir de 5. Prueba a explicarle las reglas en una frase: si no puedes, todavía no es su juego.
- Tamaño y grosor de las cartas. Manos pequeñas, cartas grandes y gruesas. Las cartas finas se doblan la primera semana.
- Duración de la partida. Entre cinco y quince minutos para menores de seis años.
- Sin lectura. Hasta los seis o siete años, todo lo que haya que entender debe estar dibujado.
- Rejugabilidad. Que la caja proponga varios minijuegos con las mismas cartas multiplica su vida útil.
Juegos de cartas de 2 a 4 años
A esta edad el juego de cartas es, sobre todo, una excusa para jugar juntos. Little Mime, de Djeco, es el ejemplo perfecto: se saca una carta y hay que imitar al animal o la acción que aparece. No hay ganadores, no hay que contar, y las risas están garantizadas. Es un primer juego de mesa que además trabaja la expresión corporal y el vocabulario.
Juegos de cartas de 4 a 6 años
Aquí ya se pueden introducir reglas sencillas y algo de competición ligera. Dobble Kids es el rey de la categoría: cartas redondas con animales, y entre dos cartas cualesquiera siempre hay un animal en común. Quien lo ve primero se lleva la carta. Trae cinco minijuegos y las partidas duran cinco minutos, con lo que perder no duele. Gorilla, de Djeco, es otra apuesta segura para esta edad: observación, rapidez y unas ilustraciones que hacen que los niños quieran jugar solo por mirar las cartas.
Juegos de cartas a partir de 6 años
Con seis años ya se pueden seguir reglas de varias fases y jugar partidas de quince minutos. Glop es un juego de cartas familiar para dos a seis jugadores, con reglas rápidas y un ritmo que engancha igual a niños y adultos. Es de los que se sacan en cualquier sobremesa porque siempre hay sitio para uno más.
A partir de aquí, el siguiente paso natural son los juegos con tablero. Te lo contamos en la guía de juegos de mesa para jugar en familia.
Nuestra recomendación
Si solo vas a comprar uno, que sea Dobble Kids: sirve de los cuatro años en adelante, gusta a los adultos y aguanta años de uso. Si tu hijo aún no ha cumplido los cuatro, empieza con Little Mime y cambia cuando pida «un juego de verdad». Abajo tienes los cuatro con sus datos.
