Qué le pasa a un libro en manos de un bebé
Antes de elegir, conviene tener claro el uso que va a tener: durante el primer año el libro va a la boca, se dobla, se lanza desde la trona y acaba en el suelo del coche. Un libro de papel no dura una semana; uno de cartón fino, un mes. Lo que buscamos son materiales que aguanten eso y, además, que den algo al bebé en cada etapa: primero texturas y contraste, después sonidos y sorpresa, y hacia el año y medio, solapas que levantar y piezas que mover.
Hay una regla que nos ha funcionado siempre: cuantos menos meses, menos páginas. Un libro de seis páginas de tela es perfecto a los cuatro meses; a los dieciocho ya quiere veinte páginas de solapas.
De 0 a 6 meses: libros de tela y alto contraste
En esta etapa el bebé ve mejor los contrastes fuertes (blanco y negro, rojo) que los colores suaves, y descubre el mundo con las manos y la boca. Un libro de tela con texturas y espejo es el primer libro ideal: blando, se lava, tiene una página que cruje, otra que es suave, un espejo donde se ve y un mordedor para cuando empiezan los dientes. No hay historia y no hace falta: se le nombra lo que toca y ya está leyendo.
De 6 a 12 meses: texturas, silicona y rimas
Con seis meses ya se sienta, pasa páginas gruesas (a su manera) y le fascina tocar. Es el momento de los libros de cartón con texturas: Historias que tocan, con una textura distinta en cada página (pelo, plumas, escamas) y rimas cortas para leer en voz alta, une las dos cosas que busca a esta edad: tocar y escuchar. Los libros con silicona, como En la selva de Susaeta, resuelven un problema práctico: las piezas de silicona en relieve se tocan, se muerden y se limpian con un paño, cosa que no pasa con las texturas de tela pegada.
De 12 a 24 meses: sonidos, solapas y sorpresa
A partir del año el bebé entiende que detrás de una solapa hay algo, y ese descubrimiento no cansa nunca. Los libros sonoros con sorpresa, como Cric-crac, ¿quién hay?, en el que alguien llama a la puerta en cada página y hay que adivinar quién es, mezclan sonido, anticipación y repetición: las tres cosas que enganchan a esta edad. Nosotros lo regalamos a un peque de la familia y fue un acierto: le encantó a él y también a sus padres, que acabaron sabiéndoselo de memoria.
También es la edad de las primeras rutinas y de los cuentos que las acompañan. Buenas noches, Pepe y Mila cuenta, con solapas y desplegables, cómo los protagonistas se lavan los dientes, se ponen el pijama y se meten en la cama; leído justo antes de dormir, el bebé acaba repitiendo los mismos pasos. Un aviso: las solapas se rompen si tira de ellas solo, así que conviene leerlo juntos hasta pasados los dos años.
Libros de actividades: entre el libro y el juguete
Hay un tipo de «libro» que en realidad es un juguete con forma de libro: los libros de fieltro tipo Montessori o quiet book. El libro Montessori de la granja trae diez páginas y veinte actividades (encajar animales con velcro, abrochar, ordenar por colores) y funciona muy bien entre el año y los tres para ratos de concentración tranquila: en la sala de espera, en un viaje, en la sobremesa de un restaurante. Dos cosas que hay que saber: al principio las piezas cuestan de encajar y necesita ayuda, y las piezas sueltas se pierden con una facilidad asombrosa.
Qué evitar
- Libros de papel antes de los dos años, salvo para leerlos tú con el bebé en brazos.
- Muchas páginas para pocos meses: se frustra antes de llegar al final.
- Sonidos largos y sin volumen regulable en un libro que se va a pulsar en bucle.
- Piezas pequeñas sueltas antes de los tres años, por seguridad: las de un libro de fieltro se quedan en casa.
- Libros que no se pueden limpiar. Van a ensuciarse; es parte del plan.
Nuestra recomendación
Para un recién nacido o un regalo de nacimiento, el libro de tela con texturas y espejo: es el que más meses de uso da por menos dinero. A partir de los seis meses, Historias que tocan; y en el primer cumpleaños, Cric-crac, ¿quién hay?, que abre la puerta a los libros sonoros. Si lo que buscas son libros con canciones, tienes la guía de libros musicales y con sonido para niños, y para las edades siguientes, la de libros infantiles por edades de 0 a 10 años.
Y cuando pase de los dos años, el camino sigue en nuestras guías de libros infantiles: primeras lecturas, libros con sonido y álbumes para leer juntos. El siguiente escalón, cuando empiece a reconocer las letras, son los libros para aprender a leer de 4 a 6 años.






